Arezzo

En Arezzo se saca pecho diciendo que cuando Roma era todavía un valle vacío entre colinas, Arezzo ya era una de las principales ciudades de la Liga Etrusca de “las 12”. Más allá de los localismos egocéntricos, bien es cierto que la ciudad toscana posee una larga histroia. Y ciudadanos insignes como el poeta Petrarca o Giorgio Vasari, arquitecto, pintor y sobre todo célebre por las biografías de ilustres figuras italianas.

Piazza Grande. Foto de Rotellini Luciano
Piazza Grande, centro del casco histórico de Arezzo.

La provincia de Arezzo marca el confín de la Toscana Oriental con Umbría, y se define como la zona más tranquila de esta región de fama mundial. Sus pueblos encantadores en torno a Arezzo, conservan esa paz que se añora en otras zonas por donde las carreteras han traído un turismo masivo. Ideal refugio para los que ya conocen la Toscana más típica, o para los que huyen de esta, Arezzo conviene saborearla con paciencia, sin el frenesí de recopilar monumentos que podemos vivir en Florencia o Pisa. Aquí se viene a palparla y a dejarse impregnar.

Reconocida por la orfebrería y la producción cerámica, Arezzo fue antes y después del dominio romano un centro manufacturero de relevancia, tal y como atestiguan los continuos yacimientos que sacan a la luz piezas de gran calidad. Curioso es el el hecho de que sus famosos vasos arentinos, célebres por su trabajado relieve, impulsaran su economía llegando a todos los puntos del Imperio Romano. Sin embargo, al mismo tiempo, la llegada del cristianismo significó su declive, puesto que los motivos paganos de la decoración chocaban con los dogmas pictóricos de la religión.

Como gran parte de las ciudades toscanas estuvo bajo el control de Florencia, sometida por haber apoyado a la facción gibelina. Y más adelante lo estaría por los Medici, lo que en parte se tradujo en cierta estabilidad.

Visita por la ciudad

Una de las rutas posibles para conocer Arezzo es comenzar desde lo más alto, desde el Castillo de los Medicis que ofrece un panorama de la ciudad y de los valles en las afueras de la ciudad. La fortaleza del siglo XV refleja como el poder de la familia Medici auspició el crecimiento de la ciudad recuperada poco antes del control florentino. Desde el castillo parten los brazos de las murallas que circundan todavía la ciudad con una red de bastiones.

Descendiendo desde la Rocca nos paramos en la Piazza Grande donde se desarrolla uno de los mercados más interesantes de la Toscana, el de las Antiguedades. Este teatro de la vida que es la Piazza Grande con su luminoso pórtico conocido como el Loggiato de Vasari, el Palazzo della Fraternita dei Laici y el ábside de la iglesia de Pieve di Santa María, todos ellos armoniosamente escalonados en la pendiente que salva la colina, forman un recinto único donde pasear buscando antigüedades se convierte en un viaje con billete a la yuxtaposición de muchos momentos históricos con los que se ha ido formando Arezzo.

La feria que impulsó el anticuario Ivan Bruschi es una de las más importantes de su genero en toda Italia, con expositores y coleccionistas  llegados de todo el país. Se celebra el primer domingo del mes, y el último sábado.

La Pieve, como la llaman los locales, es una joya del románico toscano. Construida entre el XII y el XIV, su fachada está ricamente decorada con esculturas y bajorrelieves. Hipnotiza su fachada por el uso de arcadas columnadas diferentes en cada uno de los niveles, y con la torre del campanario rompiendo la simetría al alzarse poderosa a su izquierda. La torre es de 1.330 y se conoce como de los Cien Agujeros por el número de arquerías que parece que la perforan sin piedad como termitas.

Pieve de Santa María
Pieve de Santa María

Ahora atravesamos Via Ricasoli y llegamos directamente a la plaza de la Catedral. Dedicada a los santos Pietro, Stefano y Donato, el Duomo se alza sobre una escalinata donde la estatua del Granduca Fernando I nos invita a entrar. El edificio que vemos es de 1561 puesto que la anterior iniciada en el 1.277 fue demolida por Cosme de Medici.

Duomo de Arezzo
Duomo de Arezzo

Muy significativa para los aman Italia y conocen algo de su historia, la visita a la casa de Petrarca en Via dell’Orto 28, a dos pasos de la catedral. El gran poeta de la lírica italiana es considerado uno de los impulsores del dialecto toscano que al fin y a la postre fue el elegido para ser la base del idioma de Italia tras la reunificación en 1861. Petrarca nació en 1.304 según se cuenta en esta casa que fue dañada por los bombardeos aliados en la segunda guerra mundial, hoy sede de la Academia de las Letras, Artes y Ciencias que lleva su nombre, podemos visitar la biblioteca con incunables y ejemplares de las obras. Casi inmediatamente después de la Casa de Petrarca está el Palazzo Pretorio.

El siguiente punto a donde nos llevan los pasos es la Iglesia de San Francesco, conocida por los frescos que pintó Piero della Francesca. Dedicada al padre de la orden franciscana, la iglesia original es de mediados del siglo XIII pero fue remodelada un siglo después con el estilo gótico franciscano que imperaba en esa época, es decir simple y austero. En el coro de la única nave del templo están como indicábamos los frescos de la Leyenda de la Santa Cruz (1452-1464), cuya perspectiva era una de las más logradas de la época.

Frecos de San Francesco
Frecos de San Francesco

En la parte sur del centro de Arezzo se ubica el recinto arqueológico con los restos del anfiteatro romano del siglo II d.C., hoy ocupados en uno de sus graderías por el monasterio benedictino Olivetani del siglo XIV. Acoge el Museo Arqueológico Nacional Gaio Cilnio Mecenate, con un repertorio valioso de piezas etruscas y romanas que han salido a la luz en toda la provincia.

Anfiteatro romano de Arezzo
Anfiteatro romano de Arezzo

Si de camino no nos los hemos encontrado, hay otros puntos de interés como la Porta San Lorentino, la Torre della Bigazza o la iglesia de San Agostino.

Para los que quieran reconocer las calles de Arezzo desde el sofá de su casa, podemos ver la ciudad a través de la película de Roberto Benigni La vida es bella, en la que sus personajes viven la ocupación nazi con una particular visión.

Uno de los eventos que esperan con ansia sus ciudadanos es la Giostra del Saracino, un antiguo juego caballeresco que ya se documenta en el año 1535 y que se recuperó en 1931 con dos festejos anuales en junio y septiembre. Al torneo medieval lo precede un cortejo con exhibición de sbandieratori, los diestros portadores de banderas que efectúan movimientos con sus estandartes.

Los sbandieratori de Arezzo en la Fiesta de la Giostra del Saracino
Los sbandieratori de Arezzo en la Fiesta de la Giostra del Saracino

Después de los sbandieratori la Piazza Grande se llena para ver la pugna de los cuatro grupos de caballeros que representan los cuatro barrios de la ciudad, en torneo de lanzas contra un muñeco armado de una maza. Quién consiga mayor número de impactos sin ser abatido logrará la ansiada Lanza de Oro.

Mapa turístico de Arezzo
Mapa turístico de Arezzo

En los alrededores de Arezzo podemos emprender un itinerario con excursiones a Cortona, Borgo San Sepolcro, Borgo San Lorenzo, Montepulciano, Poppi y Lucignano. Un sitio peculiar es Ponte Buriano, trascendente porque es el escenario del fondo del cuadro de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.

Qué hacer en Arezzo.

La visita de los museos y la degustación de los productos típicos de la región se pueden combinar sin problemas. Quesos, mermeladas, frutos secos, trufas, carnes y embutidos o los vinos, son algunos de los productos más reputados de la zona.

La región del Chianti no está lejos por lo que su influencia vitivínicola se nota y se puede disfrutar, con moderación, eso sí.

Como llegar a Arezzo

Situada en la parte más oriental de Toscana, Arezzo suele quedar fuera de los tours frenéticos y por eso si queremos llegar debemos plantearnos un par de días para conocer la ciudad y los alrededores de las comarcas del Valdarno, Valdichiana y Casentino.

Para llegar en coche de alquiler o privado debemos recorrer la A1 Milano-Napoli, conocida como Autostrada del Sole, estando atentos a la salida de de Arezzo, desde donde en apenas 10 km llegaremos al centro. Las distancias con algunas ciudades son: Cortona 29 km; Florencia 74 km; Siena 89 km; Perugia 92 km; Pisa 159 km o Roma 218 km.

El tren nos puede servir como transporte ideal puesto que Arezzo es una de las paradas de la línea Bolonia-Roma. También hay conexiones diarias con Florencia.

Los aeropuertos más cercanos son los de Florencia (Americo Vespucci) y Pisa (Galileo Galilei), siendo le primero el más cercano. Si después del vuelo queremos llegar en tren, desde ambos aeropuertos debemos pasar por la estación de Florencia de Santa María Novella.

Finalmente el autobús conecta Arezzo con las principales ciudades toscanas y con las poblaciones de la provincia de Arezzo a través de las líneas de ATAM, LFI y SITA.