Grosseto

La historia de Grosseto tiene un punto de inflexión que determinó su destino, cuando en el año 1.138 la sede obispal se transfiere desde la cercana población de Rossele a la llanura de la Maremma donde hoy surge Grosseto. Se cree que el nombre es de hecho una evolución de  “grosso roseto” (Gran Rosseto), una refundación de la antigua ciudad etrusca y romana.

Duomo del Grosseto
Duomo del Grosseto

Todos los puntos relevantes de la visita a Grosseto se hallan en el perímetro hexagonal de casi tres km, formado por los seis bastiones defensivos  y la muralla, siendo uno de los bastiones el que acoge la fortaleza de los Medicis. Gracias a la habilitación de las murallas el paseo por las murallas permite ver la ciudad y la llanura de la Maremma desde un punto de vista privilegiado.

La edificiación de las murallas (1.597) se atribuye a la mano poderosa de Francesco I de Medici, capaz de resistir el asedio y que en su día contaba con un foso. Desde el cielo la vista del perímetro de Grosetto perfectamente conservado (desgraciadamente sólo posible en fotos) es francamente mágica.

La fortaleza de los Medici, imponente castillo del renacimiento que cuenta la evolución de Grosetto primero bajo la influencia de Siena, y luego bajo la de Florencia, y que es ahora sede de exposiciones, conciertos y cine al aire libre en verano.

 Una vez dentro podemos elaborar un recorrido que nos acerca al Museo Arqueológico de la Maremma (Piazza Baccarini) que junto al de Vetulonia supone un testimonio vivo para entender la importancia de los asentamientos humanos en este territorio, especialmente de los que corresponder al periodo Etrusco: urnas, estelas de guerreros y la “ciotola di bucchero” una vasija que contiene inscripciones del alfabeto etrusco. Entre las piezas destacan las de las excavaciones de Roselle, las de la Isola de Giglio. El museo expone también obras de arte sacro de Guido da Siena, de Segna de Buonaventura, Sano di Pietro o Girolamo di Benvenuto.

Cerca del museo y adyacente a la Piazza della Independenza está el convento benedictino de San Francesco, del siglo XIII, y del que salvo la iglesia sólo queda el claustro con el pozo llamada Bufala (1590). Continuamos andando hasta Corso Carducci, con la iglesia romárnica de San Pietro, que ha quedado envuelta de edificios y pese a haber perdido su estilo original es la más antigua de Grosetto.

Plaza de la catedral y Piazza Dante

Como no podía ser de otro modo, el Duomo de San Lorenzo es el otro templo religioso destacado, iniciado en el 1.294 y culminado en el 1.302, y cuyas continuas modificaciones no tuvieron fin hasta que en el siglo XIX se aplicaron criterios para recuperar su estilo gótico en la fachada, con una alternancia de piedra blanca y rosa, acompañando el campanario adosado. En el interior aún se conservan las vidrieras originales en el lado que da a Piazza Dante, además de la Fuente Bautismal, el altar de la Virgen y varias imágenes de culto a la Maddona delle Grazie.

 Junto a la Plaza de la Catedral se abre Piazza Dante con el monumento a Leopoldo II de Lorena en el centro de la plaza, el Palazzo Aldobrandeschi – Palazzo della Provincia, que se inauguró en 1.904, evocando el estilo medieval de influencia de Siena. En su lugar se encontraba el Palazzo del Podestà (gobierno de la ciudad) que se derribó en 1.899.

Otro museo destacado de Grosseto es el de Ciencias Naturales, que se centra en la fauna y flora de la Maremma, explicada con paneles muy didácticos.

Mapa del centro de Grosseto
Mapa del centro de Grosseto

Excursiones en la provincia de Grosseto

En el entorno de Grosetto se pueden llevar a cabo varias rutas interesantes para conocer yacimientos arqueológicos, pueblos sugerentes y uno de los espacios naturales más característicos de la Toscana, la Maremma. La entrada principal al parque se encuentra en Alberese, abriendo un recinto de 100km cuadrados de área protegida. Otra ruta simpática es la que nos acerca al lago lacustre de Burano, paraíso para las aves.  En el parque nacional de la Maremma podremos montar a caballo, canoa, o hacer alguno de los recorridos paisajísticos que ofrecen las rutas de senderismo.

En la costa encontramos Follònica y Castiglione della Pescaia, centros turísticos de la costa adríatica; mientras que en el interior los recintos arqueológicos de Roselle y Vetulonia ofrecen sendas historias paralelas en época etrusca y romana. La primera era una de las doce ciudades estado etruscas, y por ello sus restos amalgamados de etruscos y romanos nos permite conocer las murallas, el anfiteatro, una casa de los mosaicos, la basílica, el forom la necrópolis, el barrio de las termas o el templo de las Flamines Augustales.