Volterra

Volterra se antoja imprescindible para conocer en profundidad la Toscana. Y no son aseveraciones en vano puesto que la superposición de historia, cultura y…no la podremos encontrar en libros, y si paseando por los numerosos rincones sugerentes que ofrece la bella villa de Volterra. Vigilante desde la colina que domina los valles de Cècina y Era, y a unos 30 km de la costa tirrénica, sin duda el itinerario histórico que recorre la ciudad medieval merece ser considerado uno de los lugares más bonitos de la región toscana.

Teatro romano de Volterra
Teatro romano de Volterra

Para explicar y entender bien las huellas que seguimos en nuestra ruta por Volterra debemos retroceder hasta el siglo VII a. C. cuando la civilización etrusca formó un conjunto de ciudades estado que aliadas formaron una Liga que dominaba el centro de la península itálica. Velathri, la Volterra Etrusca era una de esas doce “polis” cuyo poder económico les permitía comerciar sus importanets yacimientos minerales de sal y alabastro con griegos, fenicios e incluso Egipcios. Este esplendor se tradujo en la consolidación de una ciudad que disponía de un recinto amurallado colosal para la época, conocido como las murallas ciclópeas. Toda la ciudad estaba protegida, con dos puertas de acceso, la Puerta de Diana y la dell’Arco, donde se distinguen aún los rostros de tres divinidades, atribuidas a Júpiter, Castor y Pólux.

Como muchas ciudades etruscas, la posterior dominación romana significó una continuación del desarrollo urbanístico, aspecto que aquí es muy significativo con la presencia de un teatro romano del siglo I a.C. y de los restos de las termas adyacentes.

La Edad Media fue el punto álgido de Volterra, que como otras ciudades toscanas enfrentadas con Florencia, fue diezmada por las guerras, pestes y asedios que pretendían subyugar la ciudad y controlar los recursos económicos como las salinas. En 1472 las tropas de Florencia la invaden y acaban con su independencia política.

En el centro de la ciudad la Piazza dei Priori, desde donde podemos empezar el itinerario por Volterra, una vez que hemos adquirido el mapa de la ciudad en la oficina de turismo situada en la misma plaza. Perfectamente armoniosa, la piazza tiene en el Palazzo dei Priori un nuevo ejemplo de como Volterra representa la quinta esencia toscana. El palazzo es el palacio comunale más antiguo de la región (1208-1254), representando el poder ciudadano y libre que tomaba las propias decisiones ajenas a reyes. Si bien se ha modificado con los siglos, mantiene su imponente forma, casi defensiva, con la pequeña torre que lo corona. En la misma plaza otros palacios del siglo XIII como Pretorio y su torre del Podestà, conocida cariñosamente como il Porcellino por la escultura de un jabalí que la decora.

Fiesta medieval de Volterra
Fiesta medieval de Volterra en Piazza deo Priori

Detrás de la plaza la catedral, un duomo de estilo románico dedicado a la virgen de la Asunción, del siglo XI, que cuenta con rosetón de vidriera en la fachada, y cuya obra del interior del templo que destaca más es la Deposizione de Rosso Fiorentino. Junto a la catedral el battistero octogonal de 1283, con su mármol policromado decorando el exterior.

Si ascendemos hacia la parte alta de la ciudad volviendo hasta Piazza dei Priori y subiendo por Via dei Marcheso, llegaremos  sin duda la parte más panorámica, con la entrada al Parque arqueológico Enrico Fiumi en la Piazza Martiri della Libertà. Es un punto capital puesto que aquí estaba la acrópolis etrusca, el núcleo de la ciudad que luego los romanos hicieron suyo. Las excavaciones han sacado a la luz templos etruscos y edificios romanos como una Cisterna. Al fondo del parque está la fortificación de los Medici, formada por dos recientos amurullados, el primigenio la Rocca Vecchia con forma alargada, y la Rocca Nuova, el castillo cuadrado y macizo levantado por Lorenzo de Medici el Magnífico. Desgraciadamente su visita no es posible, a menos que queramos que nos encierren en la cárcel que ya desde época de los Medici se convirtió. La curiosidad la pone el grupo de teatro de la prisión, que cada año prepara una obra para la ciudad.

Castillo de Volterra
Castillo de Volterra

Podemos rodear el castillo y pasar por la Porta Selci, una de las antiguas puertas etruscas que fue reconstruida tras el asedio florentino. Desde aquí tomaremos Via Minzani para llegar a las puertas del Museo Etrusco Guarnacci, que recopila algunas de las mejores piezas del arte etrusco, como la sorprendente tumba sepulcral de L’urna degli Sposi, cuyos matices escultóricos del I a. C. nos acercan visualmente a la técnica preciosista de esta civilización.

El Teatro romano

Ya fuera de las murallas, en el barranco norte de la ciudad, la visita continua por el área arqueológica de Vallebuona (en Via Francesco Ferrucci), que de hecho es el atractivo turístico de Volterra que a veces más se utiliza para dar a conocerla.

Excavado a partir de 1950 por iniciativa de Enrico Fiumi, estudioso local, su notable estado de conservación nos permite distinguir elementos arquitectónicos que normalmente sólo son visibles por las pocas piedras que invitan a intuir su monumentalidad. En el caso del teatro, de época imperial durante el gobierno de Augusto (I a.C.), se pudo reconstruir con elementos originales parte del escenario, con numerosas columnas corintias en pié. La cavea de 19 filas de asientos donde se colocaba el público aprovechaba la pendiente del terreno al estilo griego. La zona semicircular de la orquesta, a los pies del escenario estaba revestida de mármol.

A las espaldas del teatro las termas ya de época tardorromana marcan las diferentes estancias de los baños públicos, y muestran el sistema de canalización subterráneo. Los horarios de la visita son de 10.30 a 17.30 entre el 16 marzo y el 2 noviembre, y de 10.00 a 16 los sábados y domingos del periodo invernal. El billete de entrada puede comprarse conjuntamente con la visita de la acrópolis.

Mapa de Volterra con los monumentos
Mapa de Volterra con los monumentos

Qué ver, qué hacer en Volterra.

La arqueología y la historia se mezclan con el disfrute de los productos típicos, de los vinos de la región y del café siempre magnífico en Italia.

Sí no tiene demasiado tiempo o paciencia para encontrar los recovecos de una ciudad preciosa, existen alternativas guiadas. No es la opción que más nos gusta pero es útil para muchas personas.