Iglesia de San Miniato al Monte

San Miniato al Monte corona el monte de las Cruces, ofreciendo un palco casi inmejorable para ver la figura del cielo de Florencia recortada por las cúpulas de las iglesias y los edificios de la ciudad.

San Miniato al Monte
San Miniato al Monte

San Miniato, junto a San Giovanni, culmen del románico florentino, honra en advocación al santo homónimo, un mercante griego o principe armenio -según diferentes versiones- que según la tradición cristiana llegó a Florencia en peregrinaje hacia el 250 d.C. Perseguido por el emperador Decio, fue decapitado yla leyenda cuenta que el santo recogió su cabeza, se la puso sobre los hombros y tomó el camino de la cueva donde vivía como ermitaño. Su cuerpo yació en el monte de las Cruces, donde hoy encontramos la basílica.

El edificio religioso se comenzó a construir en el año 1018, sobre una capilla modesta del siglo IV, por iniciativa del obispo Alibrando, y no fue concluida hasta el año 1207. La fachada está caracterizada por la alternancia bicromática de mármol blanco y verde de Prato, que sirve para exaltar las proporciones geométricas del templo. Las reminiscencias con la iglesia de Santa Maria Novella son más que evidentes.

El primer nivel lo ocupa una hilera de cinco arcadas ciegas, y sobre el se apoya un orden presidido por una ventana sobre la que se superpone un mosaico bizantino del Cristo bendiciendo, entre María y San Miniato. Inmediatamente encima un tercer nivel triangular que cierra el conjunto con nueve pequeños arcos y figuras simbólicas. En la cúspide de la fachada un águila de bronce se aferra a un fardo de lana, culminando San Miniato. El águila es símbolo del Arte di Calimala, una asociación medieval de comerciantes florentinos de la lana que sufragaron la construcción de la fachada. Adosado al templo en el siglo XIV el arquitecto  Baccio D’Agnolo, añadió un campanario que quedó sin acabar a causa del asedio de la ciudad, siendo utilizado como torre defensiva. La anécdota cuenta que el propio Miguel Ángel, para evitar su destrucción protegió la torre acolchándola para que no fuese derruida.

En el interior de la basílica apreciaremos la estructura original de tres naves separados por pialres y columnas (algunos con capiteles romanos originales), con la capilla del Crucifijo -que en el momento de construirse era presidida por el crucifijo de San Giovanni Gualberto, conservado en la Basílica di Santa Trinità hoy en día- al fondo de la nave central, obra de Michelozzo.  El techo lo forma una cubierta policromada de maderas y el suelo es un rico pavimentado marmóreo dcorado con animales mitológicos y figuras del zodiaco. En la nave de la izquierda destaca la Cappella del Cardinale del Portogallo, una capilla que honra al embajador portugués Cardenal Giacomo Di Lusitania.

El altar mayor de la cripta, bajo el coro, decorado por el pintor Taddeo Gaddi, custodia los huesos de San Miniato y la sacristía está adornada con un ciclo de frescos de gran claridad narrativa de la vida de San Benedicto, de la mano de Spinello Aretino.

Después de dar una vuelta por el centro de Florencia y cruzar el Ponte Vecchio hacia el Oltrarno, podemos combinar la visita a San Miniato al Monte con los Jardines Boboli y el Palazzo Pitti.

Cantos gregorianos en San Miniato al Monte

Los domingos y días festivos los monjes entonan cantos gregorianos desde las 10 de la mañana hasta las 17 y media de la tarde en la cripta.

Justo a San Miniato al Monte se halla el Palacio del obispo (1290 – 1320), residencia estiva utilizada posteriormente como convento, hospital y sede de los jesuitas; así como el cementerio de Porte Sante (siglo XIX), donde algunas figuras ilustres como el escritor de Pinocho  Carlo Collodi están enterrados.

Todo el complejo está rodeado de las murallas defensivas que Michelangelo Buonarotti proyectó para defender Florencia y la posición estratégica de la colina durante el cerco de las tropas del Emperador Carlos V, secundado por los Medici que se hicieron posteriormente con el control de la ciudad.

Como llegar

Desde el Palazzo Vecchio hay apenas 2 km de distancia y en menos de media hora podemos cruzar el río y subir hacia la colina donde está la basílica. Desde el mirador del Piazzale Michelangelo ya ganamos altura y la vista sobre Florencia abarca todo el centro urbano.

Horarios de San Miniato al Monte

La Basílica de San Miniato al Monte tiene abiertas sus puertas todos los días del año.
Los horarios son de Abril a Septiembre: de 8 hasta las12 y de 14 a19.
De Octubre a Marzo: de 8 a 12 y de 14,30 a 18.