San Gimignano

Vista de San Gimignano con sus torres
Vista de San Gimignano con sus torres

Hay veces en que el azar marca, para bien o para mal, el destino de una ciudad. San Gimignano lo sabe bien, sobre todo cuando el camino de peregrinación de la Vía Francigena que seguía los pasos de los fieles camino a Roma, atravesó las colinas donde se había alzado el pequeño pueblo Toscano. Antes, el núcleo lo formaba un castillo de la iglesia de Volterra, y así lo describe el arzobispo Sigerico cuando en el año 990 pasó por lo que hasta entonces se llamaba Sancte Gemiane.

Mucha antes, en el 63 a.C., y según la leyenda, los hermanos patricios Muzio y Silvio que habían huido de Roma, construyeron sendos castillos en el Val d’Elsa, el castillo llamado de Silvia sería la futura San Gimignano. Habitada después por etruscos y romanos como atestiguan los restos excavados, la Edad Media y el paso de la Vía Francigena como hemos dicho, sirvieron de catapulta de la ciudad. Los peregrinos, la mayoría franceses hacían etapa aquí, siendo además una bifurcación hacia el puerto de Pisa. Tras la influencia de Florencia, se declaró “ciudad libre”, nombrando un Podestà, – siempre un ciudadano de fuera de la ciudad para prevalecer la justicia- que dirigía el rumbo de la ciudad. La producción de azafrán y vino, y el comercio de lana, junto a la proliferación de mercaderes que practicaban la usura, contribuyeron a que la ciudad alcanzase los 13.000 habitantes, y el núcleo se ampliase con la construcción de un segundo recinto de murallas.

Como si de la silueta de rascacielos de Nueva York se tratase, la figura de San Gimignano con sus 72 torres -hoy se conservan 13- permitía divisar su centro habitado desde lejos. Las familias de nobles estiraban su cuello de jirafa con torres más elevadas y ostentosas, compitiendo por mostrarse más poderosas y altivas. Desde su gran crecimiento entre los siglos X y XII, el siglo XIII significó el punto álgido.

La peste que asoló Europa e 1348, diezmando la población de San Gimignano en 2/3 partes marcó el declive político y económico, pasando a estar bajo la órbita de Florencia. El hecho de que las familias nobles apenas pudieran subsistir, significó en cambio que los palacios apenas tuvieran influencias arquitectónicas posteriores, congelando la ciudad medieval hasta nuestros días. De hecho el castillo, o Rocca, es obra de los florentinos para defenderse de las pretensiones de Siena sobre el enclave.

Hoy en día agradecemos que haya permanecido casi encapsulada dentro de una burbuja temporal, mostrando su trazado medieval como si volviéramos 900 años atrás en el tiempo. San Gimignano es poco más que un pueblo, por sus dimensiones y por su población que está en torno a 8.000 habitantes. La agricultura, la producción de un apreciado Vernaccia DOCG y el empujón del turismo gracias a la concesión del título de Patrimonio de la Humanidad según Unesco. Este sello garantiza al mismo tiempo que las leyes urbanísticas respeten la arquitectura de San Gimignano.

Torres del centro de San Gimignano. ©Iñigo Pedrueza.
Torres del centro de San Gimignano. ©Iñigo Pedrueza.

Que ver

No hay que olvidar que San Gimignano es uno de los lugares más visitados de la Toscana. Si a eso añadimos que es ciertamente pequeño, su visita nos puede resultar agobiante si la emprendemos en periodo de verano, fines de semana, festivos y horas centrales del día. Lo ideal es ir fuera de temporada, llegar pronto e irnos tarde, y sobre todo intentar alejarnos de los grupos de turistas que llegan masivamente en viajes organizados en autobús. Podrán ver que San Gimignano cambia mucho cuando la luz del sol se va, y las luces de las farolas iluminan la belleza del borgo medieval.

Puntos a ver en San Gimignano son la Piazza della Cisterna desde donde vemos el Palazzo Comunale, la Pinacoteca y la Torre Grossa, el museo arqueológico, la galería de arte moderno y contemporáneo, el museo ornitológico, o el museo del vino.

Y hablando de vino no se olvide de degustar los magníficos blancos de Vernaccia de San Gimignano, uno de los vinos más prestigiosos de Toscana.

La vista a San Gimignano comienza por la Porta San Giovanni, con su característico arco ojival, al lado de donde aparcan los numerosos autobuses que llegan repletos para hacer excursiones de un día. Subiremos por la calle que lleva el mismo nombre y que nos conduce a la Plaza de la Cisterna. Son numerosas las tiendas de productos toscanos, embutidos, cerámicas y recuerdos variados.

En la Piazza della Cisterna están algunos edificios insignes como el Palazzo Tortoli, el Palazzo del Podestà, el Hotel Cisterna (antigua residencia de las familias Cetti y Bracieri) o el Arco dei Becci. Piazza della Cisterna con los palacios nobles (como el Palazzo Ridolfi o el Palazzo Lupi, con su Torre del Diavolo), en medio el pozo y con su forma triangular, la Piazza della Cisterna es el centro de la ciudad, nombre que recibe de la cisterna que se construyó en el año 1237 y que en 1346 se amplió.

Casi colindante está la plaza que se abre a la Catedral, el Duomo, con el Palazzo del Popolo que es la sede de la Pinacoteca. Entorno a la plaza están el Museo Etrusco y la torre Salvucci, y si avanzamos por Via San Matteo, el Palazzo de la Cancelleria y el de Pescioloni. En la basílica de Santa María Assunta del siglo XII podemos ver los frescos del Viejo y el Nuevo Testamento que pintaron artistas de la escuela de Siena y Florencia. De la misma manera en la capilla de Santa Fina, los frescos del maestro Domenico Ghirlandaio merecen detener nuestros pasos.

Continuando alcanzamos el Palacio Tinacci y al llegar a la Porta San Matteo giramos a la derecha hasta la Iglesia de San Pietro, junto a la Piazza de Sant’Agostino. Un ruta agradable es alejarnos del centro hasta el castillo -la Rocca de Montestaffoli-, desde donde tendremos una vista de las torres emergiendo de San Gimignano. Se levantó en 1353 cuando Florencia pasa a dirigir el gobierno de San Gimignano, y tiene base pentagonal con cinco torreones de defensa de las que sólo una se puede visitar. En junio se desarrolla en el castillo el torneo medieval de “La Giostra dei Bastoni”, con una escenificación preciosa.

Desde 2010 se puso en marcha una iniciativa cultural llamada San Gimignano 1300, que pretende mostrar la historia de la ciudad a través de exposiciones y recreaciones de la ciudad medieval del año 1.300. Para ello cuenta con un equipo de artistas, pintores, arquitectos y diseñadores que a través de maquetas y representaciones multimedia nos acercan a la vida de la ciudad en su época de máximo brillo.

Algunas de las fiestas y eventos destacados de san Gimignano son la de Santa Fina en marzo, la concentración ciclista de Granfondo della Vernaccia  en mayo, la Ferie delle Messi con la recreación medieval en junio, San Agustín en agosto, la Fiesta de la Madonna de Pancole en septiembre.

 

Tours guiados a San Gimignano.

Muchos viajeros se acercan a San Gimignano en excursiones guiadas. Si este tipo de viaje le interesa aquí tiene algunas ideas:

Como llegar

Mapa de San Gimignano. ©María Calvo.
Mapa de San Gimignano. ©María Calvo.

San Gimignano está a 39 km de Siena y a 52 desde Florencia.

En coche viniendo desde el norte (Milán) venimos por la autopista Autostrada A1 Milano-Roma y debemos salir por la salida FIRENZE IMPRUNETA, luego tomar la autopista Firenze-Siena hasta la salida POGGIBONSI NORD y después recorrer 11km hasta San Gimignano (Km.11). Desde el sur (Roma) por la Autostrada A1 Roma-Milano saldremos por la salida VALDICHIANA y seguiremos dirección Siena para luego tomar dirección Florencia hasta la misma salida POGGIBONSI NORD.

Si volamos a Toscana los aeropuertos más cercanos son el de Pisa y el Florencia. En tren la línea que cubre Empoli a Siena tiene una parada en Poggibonsi, desde donde hay autobuses a San Gimignano. Y finalmente en autobús desde las estaciones de Florencia o Siena hay autobuses que llegan hasta nuestro destino.

Como el centro histórico de San Gimignano está cerrado al tráfico salvo para residentes, podemos aparcar en uno de los tres parkings y luego ir a píe ya que la ciudad es muy pequeña. Aún así hay un servicio de minibus para llegar a nuestro alojamiento, ya sea hotel o B&B.