Termas de Saturnia

Las Termas de Saturnia son unas de las más bellas de Toscana. Foto de Laura Saviola.
Las Termas de Saturnia son unas de las más bellas de Toscana.

Las Termas de Saturnia se encuentran entre las más conocidas termas de la Toscana, junto a los Bagni San Filippo (al sur del Valle de Orcia), las Termas de Montecatini (al oeste de Pistoia) o Bagno Vignoni ( a unos kilómetros de las termas de San Filippo). No olviden que la Toscana es una de las regiones del mundo que más termas y balnearios posee. Situadas en la zona más meridional de la Maremma toscana, las Termas de Saturnia reciben todos los años miles de personas que llegan a la región practicando un turismo de bienestar y salud o turismo wellness. Y no es de extrañar, ya que esas aguas sulfurosas poseen propiedades benéficas y terapéuticas extraordinarias.

Cómo llegar a las Termas de Saturnia

Desde Siena tienen que coger la autopista dirección a Grosseto, tomar la salida a Roselle, y después de Roselle, deben continuar hacia Saturnia. Las termas se encuentran un kilómetro y medio antes del pueblo. Una señal les indica el balneario, y en lugar de ir hacia él, tienen que girar a la izquierda, aparquen y bajen a las termas a pie, que se encuentran a unos cien metros.

En seguida verán el viejo molino y las Cascadas del Gorello. Es una amplia área completamente abierta al público durante todo el año. En ocasiones pueden cerrarlas a causa de derrumbamientos por inundaciones, pero esperamos que puedan disfrutar de este magnífico sitio natural, ¡un placer para los sentidos!

Unas termas naturales abiertas al público

La belleza de las Termas de Saturnia radica en su espectacularidad, en sus piscinas naturales escalonadas con pequeñas cascadas – las llamadas Cascadas del Molino -, y en la gran cascada, todo ello situado en un hermoso enclave natural. El origen de las Termas de Saturnia es un riachuelo, el Gorello, que nace en el Monte Amiata, volcán extinto, que se encuentra a espaldas de Saturnia y domina el Valle de Orcia. Este río tiene una longitud de un kilómetro y discurre entre un bosque cubriendo varias pozas a lo largo de su curso, para romper más tarde en una cascada de 4 metros, y continuando su recorrido por el paisaje toscano. Es un placer disfrutar de un buen baño en estas piscinas blancas (a causa de la piedra calcárea) de aguas humeantes.

Las llamadas Cascate del Mulino son un sitio muy especial. Darse un baño en las piscinas es algo único. Foto de Marco Forgione.
Las llamadas Cascate del Mulino son un sitio muy especial. Darse un baño en las piscinas es algo único.

Las aguas sulfúreas están a una temperatura constante de 37º, y su caudal es abundante durante todo el año – 800 litros por segundo -, lo que convierte el lugar en un lugar ideal para disfrutar de un buen baño. En su composición podemos encontrar azufre, sulfato, carbono y bicarbonato alcalino, que hacen de ellas unas aguas con propiedades terapéuticas indudables.

Las Termas de Saturnia no están demasiado explotadas desde el punto de vista turístico, así como los Bagni San Filippo, ya que se trata de una zona natural totalmente abierta al público, en la que no hay que pagar entrada, pero tampoco hay ningún tipo de instalación, ni bares, restaurantes, parking ni iluminación. Lo cual contrasta con el lujoso balneario que lleva el mismo nombre: “Termas de Saturnia”, que es un centro termal con campo de golf. Posee un espacio de relajación con cuatro piscinas, cascadas, jacuzzi, corrientes de agua caliente y fría; un spa, una tienda,…

Historia y leyendas

Las leyendas cuentan que las Termas de Saturnia se originaron tras el enfado de Saturno con los humanos que lanzó rayos contra el Monte Amiata e hizo surgir agua sulfúrea. Ya lejos de las leyendas, a lo largo de la historia fueron muy apreciadas por los diferentes pueblos que se establecieron en la Toscana. En tiempos de los Etruscos ya eran conocidas sus virtudes curativas. Y más tarde, los romanos, a partir del año 280 a. C. también explotaron sus beneficios, creando edificios para explotar las virtudes terapéuticas de las termas de Saturnia. En la Edad Media, las Termas de Saturnia fueron fuente de muchas leyendas, en razón de los vapores, de las aguas calientes y del olor a azufre. Se creía que el demonio salía del infierno a través de las aguas de las Termas de Saturnia.

En esta fotografía vemos la situación de las Termas de Saturnia. Kit Williams.
En esta fotografía vemos la situación de las Termas de Saturnia.

Mejor época para visitar las Termas de Saturnia

A pesar de la falta de instalaciones de los baños abiertos al público – sin contar el centro termal -, las Termas de Saturnia se están convirtiendo en los últimos años en uno de los destinos predilectos de muchos turistas que deciden pasar sus vacaciones en Toscana, ya que internacionalmente es considerado como uno de los mejores centros termales del mundo. Por lo que les aconsejamos que vayan en temporada media o baja para no encontrarse con demasiada gente y poder disfrutar del lugar. Además, visitar la Toscana en otoño o en primavera es una buena idea, ya que los paisajes toscanos adquieren un colorido especial en estas estaciones del año.

Para aquellos que huyan del mundanal ruido, lo mejor es que vengan a las Termas de Saturnia en invierno, ya que la afluencia de público es menor y es un placer bañarse con frío en esas aguas calientes. Además, la Toscana en invierno también es bella, y por otro lado pueden visitar las ciudades, pueblos y paisajes disfrutando del silencio.

Por otra parte, si planean sus vacaciones a Toscana en verano, es una buena idea ir a las Termas de Saturnia a última hora de la tarde, ya que hace demasiado calor. Además podrán ver una magnífica puesta de sol desde las piscinas.

El bello pueblo de Orvieto, con su espectacular catedral de estilo gótico. Foto de Rosmarie Wirz.
El bello pueblo de Orvieto, con su espectacular catedral de estilo gótico. 

Alrededores: qué ver

Después de pasar el día recorriendo los hermosos pueblos y paisajes de la Toscana, viñedos, bosques, las famosas colinas Toscanas, les recomendamos que hagan una parada de unas horas de relax en algunas de las termas. Aunque, si disponen de tiempo, lo mejor es que pasen dos días en las Termas de Saturnia y que visiten los pueblos de Montemerano, Pitigliano y Manciano. Pitigliano está a 30 kilómetros, es un pueblo amurallado de origen etrusco en el que es aconsejable visitar el casco antiguo, el castillo de Orsini (que acoge el museo arqueológico con restos etruscos) y el acueducto. No dejen de ir a las bodegas subterráneas de su centro histórico, donde pueden degustar un buen vino toscano.

Pasando por el Lago Bolsena que se formó en un cráter, pueden llegar a la bonita ciudad de Orvieto, a unos 30 kilómetros, situada en lo alto de una meseta volcánica. Visiten el casco antiguo con la catedral – con su magnífica portada, una obra maestra del gótico italiano-, y el Parque de las grutas, donde está la antigua ciudad subterránea.

Recuerde: el azufre de las Termas de Saturnia ensucia las joyas, sobre todo las de plata, que se quedan negras, por lo que les aconsejamos que se las quiten antes de darse un baño. Por otra parte, si deciden quedarse para ver la puesta de sol, lleven una linterna, puesto que como ya hemos dicho anteriormente, no hay iluminación.