El David de Miguel Ángel en la Galeria de la Academia

La imponente escultura del David de Miguel Ángel es una de las más famosas, perfectas y adoradas obras de arte de la Historia de la Humanidad.

Rostro del David de Miguel Ángel en la Galería de la Academia de Florencia
Rostro del David de Miguel Ángel en la Galería de la Academia de Florencia

Donde está el David?

A menudo se confunde la réplica del David de Miguel Ángel que preside la puerta del Palazzo Vecchio, pero si hemos leído un poco sobre la verdadera escultura, sabremos que el original está en la la Galeria de la Academia.

Otras réplicas famosas están en la Piazzale Michelangelo (también en Florencia), en el Victoria and Albert Museum de Londres, en el paseo Langelinie Promenade de Copenaghe, o en la Avenue du Prado (Marsella).

Historia del David – Características y curiosidades

El David es considerado el sumum de la obra escultórica de Miguel Ángel, pero como toda genialidad esconde su historia, anécdotas y demás leyendas.

El bloque de piedra -traído en barco por el Arno desde la cantera de Fantiscritti (Carrara)-, que durante años estuvo almacenado por el Gremio de los Tejedores de Florencia, esperando que un genio esculpiera a uno de los profetas para decorar la Catedral de Santa María dei Fiori, esperaba su destino hasta que apareció Miguel Angel Buonarroti, figura de los Mecenas de los Medici.

Representando al David bíblico, aquel pastor que venció al inmenso Goliat con su honda, la escultura de Miguel Ángel presenta a un David en el instante previo al combate con Goliat.

El David en el Museo de la Galería de la Academia
El David en el Museo de la Galería de la Academia

A mediados del siglo XV varios de los prohombre de Florencia, entre los que estaban los  gestores de la Opera del Duomo y los acaudalados dirigentes del Gremio de los Tejedores de Florencia impulsaron una intervención ambiciosa. El proyecto consistía en esculpir doce grandes figuras de personajes del Antiguo Testamento para decorar en los contrafuertes externos del ábside de Santa María del Fiore. Desgraciadamente la taréa no era fácil y antes del David apenas había dos de las doce terminadas, una obra de Donatello y  la segunda de su discípulo Agostino di Duccio.

El gigante, como se llamaba al bloque de mármol de Carrara, ya había comenzado a vaciarse en 1460 cuando Agostino di Duccio empezó a “limpiar” la piedra. Hay quién dice que sus golpes poco acertados dejaron el bloque impracticable para la idea que tenía en la cabeza, por lo que volvió a caer en el olvido en algún almacén.

Con el inicio del siglo XVI se retomó el proyecto y rápidamente salieron los nombres de los maestros contemporáneos, Andrea Sansovino, Leonardo da Vinci y Miguel Angel Buonarroti. Leonardo y  Miguel Ángel acababan de terminar dos de sus obras escultóricas más importantes, una obra ecuestre para los Sforza en Milán el primero y la Pietà en Roma el segundo. En los dos se valoraba su capacidad para esculpir “ex uno lapide“, es decir en una sóla pieza.

La designación de Miguel Ángel suscitó tal interés en la época que el genio se aisló para llevar a cabo la ejecución de la escultura. Desde septiembre de 1501 hasta mayo de 1504 apenas se mostró la marcha de la empresa, momento en el que el David fue exhibido a los florentinos.

El resultado final es un icono del Renacimiento, con un tamaño y unas proporciones de una envergadura descomunal. Con algo más de 5 metros de altura y un peso que supera las cinco toneladas. Para los expertos posee unos elementos anatómicos desproporcionados, con cabeza y extremidades sobredimensionadas, y una cintura que no combina con el amplio torso. Quizá esto obedezca a las restricciones de la pieza de mármol, o a un deseo de Miguel Ángel de destacar partes de la anatomía.

Una vez acabado surgió otra disputa, el primer emplazamiento no permitía apreciar los detalles de la honda y la espalda del David, al apoyarse sobre la catedral, además los gobernantes de la ciudad tomaron el David como una imágen de la fortaleza que representaba Florencia, una ciudad autogobernada.

Por tanto se optó por colocarla en la Piazza della Signora. Sin embargo el debate no concluyó ya que la orientación de la penetrante mirada del David se mostró como una cuestión política de primer orden: Si miraba hacia Pisa, significaría los anhelos de reconquista de una enemiga que había estado supeditada a Florencia, y si se colocaba mirando a Roma, sería un guiño hacia el Papado, que había actuaba como huésped de los Medici, expulsados hacía no mucho de Florencia. Lo que ahora parece insignificante se convirtió en una trifulca de enormes proporciones, que a punto estuvo de afectar a la salud de la escultura, apedreada durante su traslado -que duró cuatro días- a la ubicación final, mirando a Roma, y por tanto entendiéndose como una traición a ojos del pueblo.

Una de las curiosidades que rodea el David es su pene, y el hecho de que no esté circuncidado, aludiendo al pastor judío. La interpretación dada por historiadores de aquel entonces era que la estatua defendía los calores renacentistas, donde la religión no es un elemento discriminatorio.

Pene del David de Miguel Ángel
Pene del David de Miguel Ángel

Otro elemento que merece la atención es la contraposición de su mirada y rostro que giran a la izquierda,  con respecto al cuerpo que se orienta a la derecha. Además de la existencia de un agujero en el mármol que habría obligado a Miguel Ángel a esculpirla en esta posición, el uso del contrapposto  fue una técnica muy utilizada en la Edad Media, dotando a las obras de mayor vida.

También se ha escrito mucho sobre la mirada del David, con tintes de expresividad muy humanos y dispares, y que cada uno interpreta de forma individual, y casi percibiendo que se transforma.

Los cinco siglos de vida del David no han pasado en vano. Además de algunas tentativas de energúmenos por dañarla como el martillazo que recibió en el pulgar del  pié izquierdo en 1991; de un rayo que lo alcanzó, o de un brazo que se rompió violentamente,  se han detectado algunas grietas, que en todo caso no hacen temer por la salud de la obra. En 2004 se emprendió una restauración que como no vino acompañada de polémica por la técnica a utilizar. Finalmente fue restaurada y hoy podemos visitar el David de Miguel Ángel y apreciar su grandiosidad.

Visita del David

Como anotábamos el David está en el Galería de la Academia de Florencia, el segundo museo más visitado de la ciudad. Para protegerla de las inclemencias del tiempo se reubicó aquí en 1873

Información

Horarios de visita del David. De martes a domingo: de 8:15 a 18:50 horas.  Lunes permanece cerrado.

Los menores de 18 y mayores de 65 años: entrada gratuita.  La mejor forma de llegar es con los los autobuses de transporte público: líneas 1 y 17.

Consejos visita al David

Al ser uno de los monumentos más visitados de Florencia, Toscana e Italia siempre hay gente visitándolo, por lo que si queremos entrar sin esperar a las colas, y con una hora programada, lo mejor es comprar con antelación las entradas al David en la Galería de la Academia.

Tours por Florencia que incluyen la visita a la escultura del David de Miguel Ángel