La Torre inclinada de Pisa

La Torre inclinada de Pisa es uno de los iconos más significativos de toda Italia. Su figura ha servido de escenografía para millones de viajeros que han hecho del turismo de Pisa uno de los puntos en sus vacaciones por el país alpino. La fama es tal que hasta Superman, en su tercera película, hace una parada para enderezarla.

En realidad la torre es el campanario (campanile) del Duomo o catedral de Pisa. En Italia es habitual que el campanario no esté integrado en el edificio de las iglesias, y buenos ejemplos de ello son el campanario de Santa María del Fiore, catedral de Florencia, o el de San Marco de Venecia.

La Torre de Pisa es en realidad el campanario de la catedral Duomo de Pisa, que junto al baptisterio y el cementerio forman el conjunto que la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad en 1987.

Muchos opinan que si no fuera por su inclinación, la torre de Pisa sería una más entra tantas, un monumento sin un atractivo especial. Lo cierto es que su figura la ha hecho célebre, pero no por ello deja de ser una obra de arte arquitectónica, con un delicado trabajo de tallado.

La Torre de Pisa y la foto clásica

Es difícil resistirse a tomar una foto sosteniendo la torre de Pisa, jugando con la perspectiva que parece que estamos sujetando la torre inclinada.

Historia de la Torre de Pisa

La construcción y finalización fue una odisea y un dolor de cabeza casi desde su inicio. El estilo que imperaba en el siglo XII era el románico pisano y para acompañar a la impresionante catedral se empleó mármol blanco en el campanario.

El diseño contemplaba una torre circular con una galería de pequeñas columnas que con forma espiral van sucediéndose hacia lo alto.

Se desconoce la autoría y ejecución de la torre, y mientras algunos expertos le otorgan la paternidad al pisano Diotisalvi que había llevado a cabo el baptisterio contemporaneamente; otros se la atribuyen a Gherardi, y el cronista el Giorgio Vasari, se la dió a Bonanno Pisano, lo que podría coincidir con la aparición de una piedra de tumba con el nombre de Bonanno.

La torre cuenta con ocho niveles, incluyendo el campanario, con una base circular de arcos ciegos sostenidos por quince columnas. Seis de los niveles cuentan con arcos abiertos de medio punto.

En 1173 se empezó a levantar y apenas cinco años después, la torre se comenzó a inclinar, cuando apenas estaban terminados tres de los ocho niveles de altura. La obra se paró y los grandes constructores de la época fueron cuestionados acerca de como se podía continuar la construcción.

Pasados cien años, Giovanni di Simone y Giovanni Pisano se hicieron cargo de la tarea de continuar su alzado. Su curiosa fórmula para contrarrestar la inclinación fue dar más peso a la cara sur , frente a la norte, más ligera y hacia donde se caía la torre.

La presumible solución no hizo más que trasladar el problema hacia el otro lado, ya que la torre que ganó 4 niveles más, se volvió a inclinar pero esta vez hacia el sur.

Doscientos años después, en 1372, la torre estaba por fin terminada con el cierre de la planta del campanario por parte de Tommasso di Andrea Pisano, alcanzando sus 55 metros de altura. El diámetro de la torre cilíndrica es de 15,484 metros.

El campanario se corona con un conjunto de siete campanas que como las notas musicales funcionan como registro musical de las llamadas a misa. La campana más grande es conocida como  L’Assunta y la más pequeña la Pascuarecia.

Pero el problema de la inclinación no estaba resuelto y durante los siguientes años y siglos la torre se fue inclinando a un ritmo de 2 o 3 milímetros cada año.

Durante el siglo XX, el dictador fascista Mussolini intentó sin vano revertir la inclinación, pero su intento añadiendo cemento en los cimientos no sirvió e incluso empeoró la situación al hundirse aún más la torre en el suelo. Precisamente la invasión de Italia por parte de las tropas aliadas estuvo a punto de borrar del mapa la torre al considerarse un punto idóneo para los francotiradores. Los bombardeos aliados dañaron gravemente el cementerio pero la torre se salvo afortunadamente.

En 1964 el gobierno de la República de Italia llevó a cabo una llamada internacional. La solución para frenar la inclinación y posible caída de la torre de Pisa se convirtió poco más que en una cuestión de estado, y desde todo el mundo llegaron propuestas de arquitectos e ingenieros. Algunas rallaban lo jocoso o suponían un gasto millonario e inasumible, de manera que en 1990 se prohibió la visita turística.

Finalmente se optó por extraer parte del subsuelo del lado norte (más de 70 toneladas), el opuesto a la inclinación (sur). De esta forma se consiguió frenar por primera vez su progresiva inclinación. En diciembre de 2001 se anunció la reapertura de la torre que había recuperado 40 cm de inclinación, y regresado a la inclinación de hace 200 años.

Gráfico de la Torre Inclinada de Pisa
Gráfico de la Torre Inclinada de Pisa

Galileo y la leyenda de la Torre de Pisa

La torre inclinada está unida al hecho no testimoniado de que Galileo Galilei, durante sus comprobaciones empíricas para demostrar la relación entre masa y velocidad frente a la gravedad, subió a lo alto del campanario para dejar caer objetos de diferente peso y masa como plumas o bolas pesadas.


Por qué está inclinada la torre de Pisa?

La importancia de unos buenos cimientos y de un terreno estable son siempre la base en la construcción de un edificio. Más aún si pensamos en la altura de la Torre de Pisa, que alcanza 55 metros, superando las 14.700 toneladas de peso y sus ocho niveles.

Pisa se sitúa en la orilla del río Arno, en un territorio cuya geografía ha cambiado a lo largo de los siglos. En la Edad Media se podía navegar el río hasta el Mar, pero con el tiempo la sedimentación del fondo y el cauce fueron variando.

A la hora de emprender la obra no se tuvo en cuenta el suelo arcilloso del terreno y los cimientos no tuvieron la profundidad adecuada, causando que a los cinco años de iniciarse la obra, el campanario se escorase de forma notable.

El lugar donde se levantó la torre….

Entradas y visita a la Torre de Pisa

La visita a la torre de pisa por dentro permite comprobar el grado de inclinación desde el interior. Para poder entrar debemos tener en cuenta que es obligatorio comprar anticipadamente la entrada, a menos que queramos tentar la suerte y creer que no habrá cola para visitarla. El número de visitantes está limitado para controlar el peso total que el turismo pueda ejercer sobre el monumento y así dañar o inclinar más aún la torre.

Un buen consejo es comprar la entrada al llegar a la Piazza dei Miracoli y esperar a la hora asignada disfrutando de los exteriores del Duomo, el Baptisterio y el cementerio o incluso el Museo. En los aledaños hay también varias tiendas de souvenirs para comprar recuerdos, postales, camisetas o réplicas en miniatura de la torre inclinada.

Si te impresiona la curvatura no te asustes, es totalmente segura y si aún te da respeto puedes acariciar a la escultura del lagarto, que según la leyenda da suerte a los visitantes.

Después de subir las casi 300 peldaños (en total son 294 en la escalera sur y 296 en la norte) se llega a lo alto de la torre, disfrutando de la extraña sensación de superar su inclinación de 4 grados.

Como llegar a la torre de Pisa

Desde Florencia hay tours en español con salidas en autobús que hacen parada en la Piazza dei Miracoli. Otra opción es viajar en tren desde Florencia, Lucca o Roma hasta la estación central de Pisa.

La Torre de Pisa está a unos 25 minutos andando desde la estación central de Pisa. Se llega a través o bien el puente Solferino o el Ponte di mezzo, ambos cruzando el río Arno.

Vídeo la Torre de Pisa

Para mejor que un vídeo para entender rápidamente porque la famosa torre de Pisa está inclinada:

Mapa de la Torre de Pisa

La ubicación de la Torre de Pisa es en la Piazza dei Miracoli, junto a la catedral y al baptisterio.